Maquiavelo primero y Morgenthau después transformaron a la política en un arte empírico de distintos estadios. El primero es la lucha por el acceso al poder, el segundo es la conservación del mismo y el tercero es el proceso en el cual se intenta acrecentarlo. El macrismo, bajo el lema electoral ¨Cambiemos¨sorprendió propios y extraños en el círculo rojo y contra todos los pronósticos logró el premio mayor, acceder a la Casa Rosada.

Ahora el principal desafio es la administración del poder durante el famoso segundo semestre y el objetivo de máxima es tener un diciembre tranquilo. Intentaran evitar las revueltas en el conurbano, que el enfriamiento de la economía finalmente baje la inflación y que el blanqueo de capitales colabore con veinte mil millones de dólares para poder auxiliar a los sectores más vulnerables del Gran Buenos Aires donde la imagen del presidente y su gestión están en baja.

Lo cierto es que la elección legislativa del año próximo se avecina y la mesa chica de Macri ya analiza los potenciales escenarios. Muchos han sido las idas y vueltas entre ¨el ala comunicacional¨ y el ¨ala política¨ del gobierno , pero ¨halcones y palomas¨ parecen haber llegado a un acuerdo: el electorado esta dividido en 4 grandes grupos. Diaocho.com, logró acceder a un borrador donde miembros de ambos grupos del oficialismo garabateaban las conclusiones de su reunión en Casa Rosada.

En el mismo se observa un cuadrado dividido en cuatro partes iguales, es decir porciones del 25% del electorado. Las diferentes categorías son: voto duro (PRO puro),voto blando (una parte de este electorado salvo que su situación personal estuviera muy comprometida podría acompañarlos), voto posible (es el electorado que analizará hasta último momento a quien le dará el voto) y voto imposible (kirchnerismo duro, izquierda, antisistemas).

 

La apuesta es crecer por encima de los 25% duros, sabiendo que gran parte de su suerte se jugará en la elección de medio término en territorio bonaerense. Si bien los resultados dependerán de la economía, la estrategia electoral consistirá en encontrar al ¨Michetti del 2007¨ según los comunicacionales o un candidato ¨livianito¨ según los más políticos. Esteban Bullrich y Carolina Stanley hoy son las alternativas más concretas. Para los que lo requieren, lo subtitulamos con un textual del mismo funcionario de la Casa Rosada que garabateo el borrador:¨Necesitamos alguien, que como Maria Eugenia el año pasado amplie la pecera de Mauricio a la hora de buscar votos.