El presidente Mauricio Macri sostuvo este miércoles ante la Asamblea Legislativa que la “Argentina se está poniendo de pie”, exhortó a “no darse por vencido ni escuchar las voces que nos quieren desanimar”, y renovó el compromiso de su administración en la lucha contra la corrupción y en favor de la transparencia de los actos de gobierno, con nuevos mecanismos que se conocerán en los próximos días para evitar eventuales conflictos de intereses.

“Argentina se está poniendo de pie. Ya aparecen señales de mejora en la economía para el 2017. Seguro será mejor año que el anterior y lo más importante es que aún lo mismo pasará en 2018 y 2019. Cada año vamos a estar mejor. Estamos sentando bases sólidas y duraderas”, destacó Macri, al comenzar su segundo mensaje ante la Asamblea Legislativa, con el que dejó inaugurado un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso.

En un discurso de una hora, el jefe de Estado -que fue interrumpido en más de 40 oportunidades por aplausos y que recibió también abucheos por parte de la oposición- hizo un repaso de las medidas adoptadas en los 15 meses que lleva de gestión, entre las que destacó la ampliación de políticas sociales, las obras de infraestructura y las perspectivas de crecimiento económico.

Hacia el final de su exposición, Macri exhortó a los argentinos a “no escuchar las voces de los que nos quieren desanimar, que nunca quisieron el cambio y que ni siquiera hacen autocrítica de lo que hicieron en el pasado”, y pidió a los ciudadanos “no aflojar ni darse por vencidos” sino “ratificar la convicción por el cambio”.

"Necesitamos más acuerdos y más realidades, menos exaltación y menos símbolos. Menos relato y más verdad", postuló el mandatario, y agregó que, "después de 15 meses de gestión", sigue "convencido de que se puede".

"Tenemos todo lo que se necesita para salir adelante", postuló el mandatario.

En materia de corrupción, el mandatario planteó que se combate con “transparencia e integridad”, anticipó que en los próximos días se conocerán dos decretos que crean “mecanismos” para separar su actuación “ante cualquier suspicacia por eventual conflicto de intereses” y pidió al Congreso que sancione una ley de responsabilidad empresaria, ya que la “ética y transparencia no es solo obligación del sector público sino también compromete al sector privado”.

“La obra pública dejó de ser sinónimo de corrupción. Porque detrás de la corrupción hay millones de argentinos sin cloacas ni rutas y se pudieran haber evitado tragedias como las de Once”, aseveró el Presidente, quien precisó que "en Transporte ahorramos más de 32 mil millones de pesos con licitaciones transparentes".

Sobre la política educativa, Macri instó a “llevar adelante una revolución en todo el país” y, en la única referencia al conflicto que mantiene la provincia de Buenos Aires con los gremios del sector, que convocaron a un paro para el 6 y 7 de marzo, dijo que “hay que cuidar a los docentes, aunque no creo que (el titular de Suteba, Roberto) Baradel necesite que nadie lo cuide”.

"Necesitamos docentes formados, motivados y reconocidos. Tienen que poder realizarse en sus vocaciones y tener un salario digno. Para cuidar a los docentes les pido que sancionen el proyecto que agrava las penas a quienes los atacan", pidió Macri a los diputados y senadores.

Entre los logros alcanzados por su administración, Macri remarcó que, “pese a los miedos que muchos querían imponer, se fortalecieron derechos sociales”, y destacó que “se enfrentó la inflación y hoy está en un claro camino descendente” luego de que el gobierno anterior “la fomentara y la quisiera esconder”.

En ese marco, aseveró que "la inflación es tóxica" porque "destruye el salario de los trabajadores, dificulta ahorrar, paraliza la inversión y nos impide mirar a largo plazo".

El Presidente también planteó la necesidad de sancionar una reforma tributaria “seria y profunda para dejar de aplastar a quienes crean” en el país y pidió por un “sistema progresivo y simplificado”.

Por otra parte, planteó que la "Justicia necesita cambiar", ser "independiente" y que "dé una respuesta rápida a la gente".

"Se empieza a investigar con libertad y es positivo. Pero necesitamos avances. A más de dos años queremos saber qué pasó con el fiscal (Alberto) Nisman y su denuncia, heridas que tenemos que sanar para construir un país unido", sostuvo.

Asimismo, destacó la voluntad de diálogo de su gobierno y remarcó que tanto sus funcionarios como él continúan “tocando timbres para escuchar lo que la gente tiene para decir”, en tanto que lamentó que haya habido un “escaso avance de la reforma política" que planteó su gobierno en el Congreso y calificó como una "vergüenza que en el siglo XXI sigamos votando con un sistema arcaico que se presta a la trampa”.