El Juzgado de Control en lo Penal 3 de Jujuy declaró la nulidad del juicio contravencional y la sentencia dictada contra la dirigente Milagro Sala y la organización Tupac Amaru en Jujuy por el acampe montado frente a la Gobernación.

El juez Isidoro Arzud Cruz resolvió "declarar la nulidad del procedimiento llevado a cabo por el juez Contravencional 1, Matías Ustarez Carrillo, a partir del acta infracción, como así también del juicio contravencional y de la sentencia dictada en el mismo", indicó la cédula de notificación que recibió la Tupac Amarú.

Sala y la organización Tupac Amaru, como persona jurídica, fueron condenados a fines de diciembre pasado a pagar multas por 3.780 pesos al cabo del juicio que llevó adelante el juzgado Contravencional de Jujuy por la permanencia en espacios públicos y obstaculización de la circulación en la plaza central de esta ciudad, durante un acampe de protesta entre diciembre y enero de 2016.

Además de la multa, a Sala se la condenó con una inhabilitación especial para formar parte de personas jurídicas o demás asociaciones civiles, culturales o deportivas por el término de la pena de 3 años y 3 meses, computables desde el momento de quedar firme la sentencia.

Sala quedó detenida en San Salvador de Jujuy el 16 de enero del año pasado acusada de liderar el acampe y, desde entonces, comenzó a acumular varias causas en su contra, entre ellas la que la condenó a tres años de prisión en suspenso por haber "instigado" un escrache contra el actual gobernador Gerardo Morales en octubre del 2009, además de otras por "fraude a la administración pública, asociación ilícita y extorsión".

Luego de conocer los fundamentos de la condena contravencional, la defensa de la dirigente social había pedido la "revisión judicial de todo el proceso": "Es un horror jurídico", sentenciaron los abogados defensores tras analizar los fundamentos del veredicto de 33 páginas.

La Tupac Amaru además reivindicó el acampe por el que Sala fue condenada, al advertir que se trataba del ejercicio de un derecho legítimo a la protesta "ante la falta de respuestas del contador Gerardo Morales de abrir una instancia de diálogo para dar respuestas al pedido de 15 mil cooperativistas cuya fuente de ingresos corría en ese entonces riesgo de desaparecer".