El jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijo que "nunca existió" el deseo de polarizar las próximas elecciones legislativas con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien a su juicio "representa a una minoría muy concentrada geográficamente" en la provincia de Buenos Aires.

Consideró además que el país que dejó la ex presidenta mostraba un "abandono del Estado estructural" que la coalición Cambiemos procura revertir.

En una entrevista que publica hoy el diario La Capital de Mar del Plata, Peña dijo que "siempre fue una construcción falsa" la idea de que el oficialismo buscó polarizar con la ex presidenta.

"Nunca existió ese deseo de polarización. Lo que pasa es que algunos creían que no hablando más de Cristina iba a desaparecer el apoyo que podía tener. Nosotros creemos que el apoyo a los dirigentes es una decisión de los ciudadanos, no de los dirigentes", apuntó.

El jefe de Gabinete cree que en todo caso "la polarización surgía más de abajo para arriba que otra cosa".

Consideró que Cristina Fernández "representa a una minoría muy concentrada geográficamente que junto a sus intendentes y dirigentes revalida una forma de ver Argentina y la política que hace tan solo algunos años era la ultra mayoría del país".

Sostuvo que "es natural que un año y medio después de que ella se haya ido conserve un núcleo de adherentes", pero consideró que "la posición de esperanza por el cambio y de deseo de no volver atrás es mayoritario en la provincia" de Buenos Aires.

Consultado sobre la gestión del gobierno, aseguró que los indicadores sociales son su mayor preocupación, al recordar que Mauricio Macri "planteó que él quiere ser evaluado como presidente por qué pasa con el indicador de la pobreza al final de su mandato: y todo lo que hacemos va por ahí".

"Hemos visto cómo en toda la provincia de Buenos Aires y muchos lugares del país el abandono del Estado ha sido estructural", puntualizó.

Peña destacó "el hecho de que en un año y medio ya estemos creciendo, con una inflación a la baja, crédito hipotecario, récord de producción en el sector agropecuario, una industria que arranca y empieza a tomar velocidad, la obra pública en marcha, un déficit fiscal bajando".

"Todavía falta que eso se sienta en el bolsillo de la gente en muchos casos", apuntó Peña, quien aseguró que el país está "en el camino correcto" y que "mes a mes, se va a ir sintiendo cada vez más".