Casi la mitad de los casos de corrupción en los juzgados federales de la Capital no registran movimientos, según publicó el diario La Nación sobre la base de la información recolectada por el Consejo de la Magistratura para llevar a cabo una auditoría sobre esas causas.

Sobre más de 1.000 casos de corrupción que están en trámite, el 46%, que involucran a funcionarios públicos y empresarios que ya fueron acusados e indagados por distintos delitos, están pendientes de resolución.

Es decir, el juez ya interrogó a los imputados, pero aún no tomó una decisión para avanzar.

El número alcanza el 77% cuando se trata de causas en trámite en las que los magistrados no dispusieron siquiera la citación a declaración indagatoria.

A la espera quedaron cientos de funcionarios, empresarios y otros personajes públicos como "rehenes" de una resolución judicial que probablemente se demore varias décadas.

Los datos relevados hasta ahora por distintas ONG calcularon, en promedio, que el largo trámite de los grandes casos de corrupción demora unos 15 años.

Los expedientes, al momento en que el Consejo tomó la muestra -noviembre de 2016-, llevaban un trámite, en promedio, de cinco años en Comodoro Py.

"La Justicia es tolerante con el poder de turno y es feroz cuando esa gente deja el poder. En lugar de funcionar como una instancia de control del poder, la Justicia funciona como parte del juego al que debería controlar", sostuvo el fiscal federal Federico Delgado.

El funcionario advirtió: "Se privilegia confeccionar un expediente prolijo por sobre solucionar el conflicto. Es una cuestión cultural: separan la ley de la Justicia".