El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aseguró hoy que el Gobierno "respetará las conquistas" de los trabajadores, al ratificar la decisión de la Casa Rosada de volver a impulsar la reforma laboral en las sesiones extraordinarias de febrero.

"Desde la campaña (electoral) de 2015 vienen diciendo (los opositores) que venimos a destruir las conquistas sociales, pero en estos dos años de gestión venimos haciendo todo lo contrario", dijo el funcionario en declaraciones a América TV.

Frigerio señaló como un hito del Gobierno en estos dos años el avance contra "la mafia de los juicios laborales" que -aseguró- afectaban principalmente a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y "se está tratando de erradicar".

El ministro sostuvo que la reforma laboral está en "línea con un mundo que se mueve y se está reformando", a lo que -consideró- la Argentina "se tiene que adaptar", en alusión a las iniciativas similares que implementaron en los últimos años los otros gigantes de la región, Brasil y México.

El funcionario rechazó que para conseguir apoyo a la reforma laboral el Gobierno esté aplicando "un disciplinamiento" a los sindicalistas críticos a través de causas judiciales generaron o tomaron celeridad a partir de 2016.

"Muchos tienen el chip viejo de creer que el Poder Ejecutivo le da órdenes a la Justicia y en consecuencia la Justicia actúa en función del interés político. Eso se terminó en diciembre de 2015", dijo Frigerio.

La reforma laboral quedó trabada en diciembre pasado en el Senado (luego tiene que ser tratada en Diputados) debido a que el bloque peronista que lidera Miguel Ángel Pichetto no mostró interés en darle cauce al proyecto pese a que previamente el Gobierno lo había consensuado con la CGT.

La central obrera de la calle Azopardo había acordado la reforma con el Gobierno tras dar de baja varios puntos que consideraba inadmisibles, pero luego vio afectado su vínculo con la Casa Rosada a raíz del tratamiento de la reforma previsional, por lo cual la CGT tomó distancia y dejó trascender que no irá al Congreso a defender la iniciativa, tal como quería el macrismo.

No obstante, el oficialismo volverá a la carga con la idea de sancionar el proyecto y apostará a acudir al sólido vínculo que construyó con algunos gobernadores peronistas para tratar de sacar la ley con los votos que aportarían los legisladores que responden a los mandatarios provinciales.

El proyecto oficial prevé un blanqueo laboral mediante la condonación de la deuda de las patronales, extensión de licencias por paternidad o muerte de familiares y una disminución de los montos que se abonan por indemnizaciones, entre otros puntos.