Vecinos y ex empleados de la planta Fanazul cortaron hoy dos rutas que atraviesan el partido bonaerense de Azul en rechazo al cierre de la planta de explosivos de Fabricaciones Militares (FM) en ese distrito, y en reclamo de una audiencia con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

Los cortes se concretaron a partir de las 9 en el tramo de la ruta 226 en su intersección con la ruta 51, a la vez que se interrumpía parcialmente el tránsito en la ruta 3.

La planta de Fabricaciones Militares daba trabajo a 219 operarios, pero la semana pasada el interventor de Fanazul, Luis Riva, confirmó el cese de sus contratos bajo el argumento de que no era rentable.

"La planta deja de producir. Dejó de hacerlo el 28 diciembre", confirmó Riva en esa oportunidad en declaraciones a LU32 Radio Olavarría, y explicó que "la producción era muy pequeña en Azul y puede ser reabsorbida por otras plantas de la empresa" .

De inmediato, los trabajadores de la planta, junto a vecinos y entidades gremiales, iniciaron un plan de lucha para visibilizar el conflicto que supone el cierre de una planta en un distrito de menos de 100 mil habitantes.

Tras organizar marchas y un acampe frente al edificio municipal, el Concejo Deliberante local, en una sesión extrordinaria el sábado último, declaró la emergencia laboral en el partido.

Vanina Zurita, delegada de ATE delegación Azul, explicó a Télam que "el corte es total en la intersección de ruta 3 y la 226; y hay dos cortes parciales en la ruta 51 y 226, y en la ruta 3 y 60, donde la modalidad de corte permite que hablemos con los automovilistas y le contemos lo que pasó con Fanazul y, en consecuencia, con todo el distrito".

"En general, la gente expresa su solidaridad, pero no se ha acercado ningún funcionario ni nacional ni provincial para interiorizarse de lo que pasa, y tampoco se ha dado marcha atrás con la baja de los contratos", remarcó.

Zurita adelantó que "resolveremos en asamblea cómo sigue el plan de lucha" y no descartó que se siga con los cortes.

El concejal de Unidad Ciudadana, Nelson Sombra, expresó a Télam que "se declaró la emergencia laboral el sábado, cuando en realidad muchos vecinos manifestamos hace siete meses la preocupación sobre lo que podía pasar".

El edil indicó que se está reclamando una nueva reunión con el interventor de FM "para hablar de números", luego de que la semana pasada se creara un comité de crisis formado por despedidos, el intendente de Azul, Hernán Bertellys, concejales y un sacerdote.

También solicitaron "la presencia de (la gobernadora) Vidal, porque esto afecta a la provincia", señaló.

"Esto no es empresa privada, es del Estado, y en los números los trabajadores de Fanazul dejaban 8 millones y medio de pesos por mes en la ciudad, en la economía interna; esta medida va a generar una crisis y necesitamos que la provincia se ponga a cargo de este problema", remarcó el concejal de Unidad Ciudadana.