La estatal YPF puso en marcha hoy un aumento del 4,5 por ciento en los precios de sus combustibles, por la suba del petróleo y el dólar.

A diferencia de oportunidades anteriores, YPF fue la última petrolera en aplicar el ajuste, ya que el resto lo hizo la semana pasada.

En la Capital, el combustible más caro de la petrolera de bandera subió a 27,33 pesos, pero en ciudades como Corrientes y Resistencia los carteles posicionaban al mismo producto por encima de los 30 pesos.

Según pudo constatar NA, el valor de la nafta súper escaló hasta los 27,03 pesos por litro en estaciones de servicio de la capital correntina y el valor de la premium saltó hasta los 30,29.

Tanto en YPF como en el resto de las petroleras explican las subas por dos razones: desde el último incremento de los combustibles el 2 de diciembre, el precio del dólar subió un 12,82 por ciento (de 17,55 pesos a 19,80 pesos) y el valor del petróleo, también avanzó.

El barril de light sweet crude (WTI), de referencia internacional, fue negociado a principios de diciembre en 57,66 dólares en el New York Mercantile Exchange y desde entonces aumentó un 12,26 por ciento, hasta los 64,73 dólares.

Las estaciones YPF oficiales de la Ciudad de Buenos Aires mostraban que el precio de la nafta Infinia subió un 4,51 por ciento al pasar de 26,15 pesos a 27,33 pesos y el valor de la súper mostró un alza del 4,06 por ciento, al ascender de 22,66 pesos a 23,57 pesos.

El gasoil común sufrió un ajuste del 4 por ciento al subir de 19,99 pesos a 20,79 pesos y el premium denominado Infinia Diesel saltó 4,49 por ciento de 23,18 pesos a 24,22 pesos.

En Córdoba, la Infinia pasó a 29,51 pesos; la súper saltó a 26,35; el EURO Diesel avanzó hasta los 24,91; el Diesel 500 ascendió a 21,99 y el GNC llegó a 12,98.

YPF había ajustado un 6 por ciento el valor de sus productos junto al resto de las petroleras (Shell, Axion, Petrobras y Oil) a principios de diciembre, por lo que el de este miércoles es el segundo incremento en 50 días: un 10,5 por ciento acumulado.

En la petrolera estatal sostienen que el impacto de los incrementos de diciembre y enero sería eliminado si el Gobierno acepta bajar un 10 por ciento el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC).