Los sindicatos de docentes porteños rechazaron hoy por “insuficiente” la propuesta de aumento salarial para este año del 12%, efectuada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en negociaciones paritarias.

Además advirtieron sobre la inminencia de un conflicto gremial a menos de diez días del inicio de las clases

"El gobierno (porteño) quiere imponer un tope salarial para docentes y para el resto de los trabajadores, consagrando una nueva rebaja salarial y nos empuja a un conflicto”, aseguró la secretaria adjunta de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), Amanda Martín.

Los sindicatos de la educación reclamaron un incremento en los sueldos para los maestros del 24% con cláusula gatillo en caso de una inflación mayor. Asimismo, calificaron de "insuficiente" la propuesta salarial "en la ciudad más rica del país”.

“Nosotros rechazamos la propuesta del gobierno y ellos rechazaron la nuestra”, declaró a Télam el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, cuya agrupación forma parte de federación de docentes Ctera.

El Ministerio de Educación porteño “ante la falta de acuerdo, en el mes de marzo liquidará una suma de 600 pesos por cargo, hasta dos cargos (30 pesos por hora cátedra hasta 40 horas) como adelanto de paritarias que se suman a los 400 pesos que se abonaron durante los últimos tres meses”, afirmó el sindicalista.

La reunión de la Mesa Salarial docente se llevó a cabo en la sede del Ministerio de Educación porteño, con la participación de la titular de esa cartera, Soledad Acuña, y representantes de todos los gremios, a excepción del Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).

Algunos dirigentes sindicales advirtieron sobre la inminencia de un conflicto que pone en peligro el inicio de las clases en la ciudad de Buenos Aires, pero aclararon que siguen abiertos al diálogo a la espera una nueva convocatoria de las autoridades para negociar un acuerdo.

“Las reuniones tendrán continuidad en la medida que el gobierno convoque, aunque el conflicto es inminente”, insistió Amanda Martín.

Además del aumento del 24 por ciento, los sindicatos reclaman “mejoras en las condiciones de enseñar y aprender, fundamentalmente en las comunidades educativas afectadas por obras inconsultas que ponen en riesgo el dictado de clases”.