El presidente de la Nación, Mauricio Macri, aprovechó la inauguración de la estación Julieta Lanteri de la línea H para remarcar que “las transformaciones no son fáciles, sobre todo si son profundas”, en lo que pareció ser un pedido de paciencia a la sociedad ante las dificultades que atraviesa el Gobierno en términos económicos.

Junto a jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, Macri hizo una suerte de breve repaso por los aciertos y las metas de su gestión y recordó los inicios de Cambiemos en la Ciudad: "Los vecinos de Buenos Aires fueron los primeros en creer que sí se podía", indicó. Y sostuvo que nacía "una nueva forma de hacer política".

Además, destacó que la nueva estación, a metros de la Facultad de Derecho, es un ejemplo del "plan de infraestructura más importante de nuestra historia" que lleva adelante el Gobierno.

Se trata, en rigor, de la Estación Facultad de Derecho 'Julieta Lanteri', la nueva cabecera hacia el norte de la línea H de subte, que sumará más de 40.000 pasajeros nuevos y le facilitará la movilidad a más de 20.000 personas de la zona.

Una vez más, el presidente aprovechó el punto de la obra pública, sensible para los gobiernos de Cristina y Néstor Kirchner, para diferenciarse.

"Las obras empiezan y terminan, no como en el pasado, que amagaban y se demoraban en el tiempo", dijo. "Ahora las obras que son sinónimo de alegría y de esperanza, y no más de corrupción", indicó.

Por último, concluyó: "Las transformaciones no las hace un gobierno, las hace la sociedad, convencida de lo que está haciendo. Lo que no podemos hacer es resignarnos, decir no se puede. Lo que sí tenemos que ser es protagonistas".