El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Desarrollo Social que conduce Carolina Stanley, lleva adelante un ambicioso proyecto de urbanización de villas que permitirá, a su término, que miles de familias que hoy viven en más de 4 mil barrios precarios del país, sobre todo en el conurbano, tengan su tierra y su hogar legítimamente.

“Es un proyecto que viene a saldar una deuda histórica de la Argentina que es mirar justamente los barrios más vulnerables que están en situación más precaria y poder trabajar en conjunto en la integración sociourbana, y mirando a estas familias y generando herramientas para que el día de mañana puedan ser titulares de esa casa,  de ese terreno”, indicó Stanley.

Y agregó: “Son terrenos nacionales, provinciales y municipales.   Tenemos que trabajar en 4228 barrios en la Argentina. Estamos hablando de barrios sin servicios, sin asfalto, sin cloacas, sin transporte, sin servicio de luz, sin red de gas”.

El objetivo del gobierno es “avanzar en algo muy importante que es desterrar prejuicios, cuánto prejuicio hay sobre si la gente quiere o no pagar su servicio, sobre si la gente quiere o no hacerse cargo de pagar algunos impuestos. Cuando empezamos a entregar estos certificados de vivienda familiar, la familia lo primero que reconoce es la posibilidad de acercarse al servicio de luz, de agua,  y de ejercer sus derechos legítimamente”.

Por último, la ministra subrayó que “hay un mapa digital donde cada uno de estos barrios está señalado e identificadas donde viven cada una de estas familias, gracias al trabajo conjunto del Estado y distintas organizaciones sociales, que permiten abordar de manera integral y precisa cada una de las problemáticas”.

De esta manera, el Gobierno apunta a conquistar a un sector históricamente esquivo y proclive al peronismo, Movimiento que ante la ausencia de poder político limitó su presencia territorial y dejó a mucha gente sin ventanilla para sus reclamos. Allí intenta llegar el oficialismo.