El miércoles se vota en el Senado el proyecto de ley impulsado por la oposición que busca retrotraer el precio de las tarifas de servicios públicos a noviembre del año pasado y atar las futuras subas a las indexaciones de los salarios.

Se presume que el PJ ya tiene los votos suficientes para sancionar la Ley, que el presidente Mauricio Macri advirtió que vetaría, asumiendo un alto costo político no sólo porque el recurso del veto si bien es legítimo entre sus facultades no es de lo más institucional, sino que además resulta muy antipopular ante un proyecto que procura “cuidar” el bolsillo de la gente.

Mientras tanto, el Gobierno intenta con sus últimos recursos evitar la derrota parlamentaria, algo que a esta altura parece más que probable.

Hasta ahora, la iniciativa aprobada en Diputados hace más de dos semanas reúne el apoyo de 40 senadores, como consecuencia de la unión de fuerzas del bloque peronista que conduce Miguel Pichetto (Río Negro) y del kirchnerismo, a quienes se sumarían los santiagueños que responden al gobernador Gerardo Zamora y otros bloques menores.

La cifra es importante, pero Pichetto busca fortalecerla para evitar sorpresas, ya que se encuentra muy cerca del límite de 37 senadores que aseguran el quorum para poder habilitar la sesión y mantenerla con vida hasta el momento de votar, y la mayoría absoluta que le garantizaría a la oposición imponer su postura.

 

 

La estrategia del oficialismo la lleva adelante el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien negociación mediante logró el rechazo al proyecto opositor de los gobernadores Juan Schiaretti (Córdoba) y Juan Manuel Urtubey (Salta) y la consecuente presión sobre varios senadores para que no acompañaran el dictamen de Diputados. Precisamente eso es lo que intentarán reforzar antes de la votación en el Senado, apelando al acompañamiento de los Gobernadores.

Sin embargo, ese cuadro de situación, aseguran el PJ, ha cambiado.  Los tres peronistas de distintas provincias que se habían mostrado en contra volvieron a la postura opositora, quedando así Rodolfo Urtubey, hermano del Gobernador de Salta,  en soledad.

Así, la oposición estaría alcanzando los 40 votos y obligando al Gobierno a buscar nuevos lugares donde abrir una grieta en el frente opositor. Todas las miradas se vuelcan entonces hacia Zamora y los tres senadores que le responden, y también al ex presidente y siempre funcional a cada gobierno de turno Carlos Menem.