El Senado de la Nación aprobó con 37 votos afirmativos contra 30 negativos el proyecto de la oposición para retrotraer la suba de las tarifas de servicios públicos a noviembre del año pasado, algo a lo que el oficialismo, a sabiendas de su derrota parlamentaria, se anticipó y preparó el veto de urgencia.

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, estará de gira por el Norte del país, por ese motivo ya dejó firmado el decreto que veta la ley del freno a la suba de tarifas, que seguramente se dará a conocer entre hoy y mañana.

Según indicaron desde la Casa Rosada, la aplicación de esa ley le significaría al Estado un agujero fiscal de más de 115 mil millones de pesos.

El debate de la iniciativa se extendió por más de trece horas debido a que se anotaron 51 senadores para tomar la palabra, pero se preveía que al final de la jornada se sancionara la ley con los votos del Bloque Justicialista, el Frente para la Victoria-PJ y otras bancadas aliadas.

Los senadores de Cambiemos rechazaron el proyecto con el argumento de que tendría un significativo impacto fiscal y que beneficia principalmente al área metropolitana, al tiempo que criticaron el esquema de subsidios a la energía que mantuvo las tarifas baratas durante la gestión del kirchnerismo.

Del otro lado, la mayor parte de la oposición argumentó que los aumentos en gas, electricidad y agua corriente deben tener un límite y que el Gobierno tiene que rever su política energética.

En detalle, la iniciativa de la oposición propone retrotraer las tarifas a noviembre de 2017 y que los aumentos no superen el índice de variación salarial para usuarios residenciales y el de precios mayoristas para las pymes, al tiempo que señala que las empresas deberán devolver lo que se cobró de más al momento de sanción de la ley.