El ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, anunció en conferencia de prensa un plan de "control y reducción de gastos" en la Administración Pública Nacional que incluye frenar los ingresos de personal al Estado durante dos años. Además, se pondrán en venta cientos de automóviles del Poder Ejecutivo que usaban subsecretarios y directores, entre otras medidas.

Así, fuentes del Gobierno indicaron que el objetivo es mostrar austeridad desde el Estado y exhibir que el ajuste lo tiene que hacer la política, antes que la gente.

En ese marco, el ministro señaló que "los privilegios del sector público tienen que terminarse. Tenemos que dar el ejemplo, tenemos que bajar el gasto". Y agregó: "En términos de ahorro serían aproximadamente 20.000 millones de pesos al año. Divido por cada argentino, es una cifra relevante. Son menos impuestos o dinero para bajar el déficit o para priorizar otros gastos de mayor impacto, por ejemplo, gasto social o infraestructura".

Asimismo, subrayó: "Vamos a revisar los sistemas de bonificaciones". Se analizará todo tipo de bonificación/premio vigente para establecer su pertinencia, alcance e impacto presupuestario. También vamos a revisar las horas extras y servicios extraordinarios como comidas y viáticos".

Como otro gesto simbólico importante, el Gobierno anunció que “se prohíbe la contratación de viajes en clase ejecutiva a toda persona con rango inferior a ministro o equivalente”.

También se hará una exhaustiva auditoría sobre las estructuras de entes descentralizados y desconcentrados. Las modificaciones, estiman, implicarán un ahorro presupuestario mayor al 25% en el conjunto de organismos.

De esta manera, se busca optimizar la eficiencia de los recursos en su distribución, así como también corregir los desequilibrios históricos de las arcas del Estado entre la recaudación y el gasto, todo en el marco de la negociación con el FMI y sus condicionamientos fiscales.