Los alimentos de la canasta básica aumentaron 2,9% en el último mes, impulsados por la suba del dólar y las tarifas. Así, la inflación volvió a estar en el orden del 2,5 mensual. Además, se profundizó la caída del consumo, con un 4,8% en mayo.

En medio de la disparada del dólar, el ajuste en los precios de los productos de consumo masivo empezó a llegar a las góndolas. Como suele ocurrir, en las grandes cadenas de supermercados y en los comercios empezaron a remarcar los productos, algunos justificadamente y otros por las dudas.

En ese marco, el Gobierno deberá reforzar los controles de precios para verificar en cada caso si las subas están relacionadas a productos que en alguna parte de la cadena están dolarizados o si se trata meramente de una “avivada” especulativa.

Sin embargo, desde el sector alimenticio tienen claro que si no detienen las subas de precios y no implementan una campaña creativa de promociones el consumo seguirá cayendo. Con ése escenario, los empresarios y comerciantes no están dispuestos a resignar ganancias, sino más bien a negociar un subsidio con el Gobierno a los alimentos incluidos en la canasta básica.

Según el índice de precios que mide el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), en lo va del año, la canasta básica se incrementó un 10%, es decir que si continuara el mismo ritmo creciente a lo largo de todo el año, la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en diciembre habría alcanzado un aumento de 28,1% y la Canasta Básica Total, un 29,37%.