El Gobierno confirmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que le permitirá contar con una asistencia financiera clave de US$50.000 millones para llegar sin complicaciones económicas hasta el final del mandato. Aseguran que el gasto social no se tocará.

Además del préstamo con el FMI, la Argentina obtuvo nuevas líneas de crédito de rápido desembolso (durante los próximos 12 meses) adicionales a los programas existentes por un total de US$5650 millones acordadas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina.

Volviendo al detalle del acuerdo con el fondo, se trata de un crédito "stand-by de acceso privado" que sirve, entre otras cosas, para garantizar el gradualismo, aunque muchos reconocen que no está asegurado el freno de la devaluación del peso, por lo menos en una primera etapa donde habrá mayor aceleración teniendo en cuenta las exigencias de cumplir con las metas de este año.

En ese marco, el FMI le exigirá al Gobierno de Macri, entre los puntos más salientes, reducir el déficit fiscal de 3,2 a 2,7 este año, y a 1,3 en 2019, así como bajar la inflación a un 17% para el año que viene, hasta llevarla a un dígito en 2020. También pidió que la administración actual renegocie los vencimientos de las Lebac a un año, para desactivar esa “bomba” que hade transpirar frío a todo el gabinete económico cada mes.

Ahora, más aliviado, el Gobierno se plantea un nuevo desafío, ya no para resolver los menesteres diarios de la economía del país, sino para proyectar el año electoral; el nuevo objetivo es la negociación con la oposición para la confección del presupuesto, algo clave.

En palabras del presidente Macri, se vio reflejado un optimismo algo sobreactuado si se tiene en cuenta que, lejos de ser una buena noticia, el acuerdo con el fondo es un salvataje financiero ante una situación acuciante. “Es un punto de partida importantísimo, porque va a generar más posibilidades de desarrollo". Y agregó: "Ayuda a fortalecer el desarrollo y el crecimiento y la generación de empleo; eso es lo que sirve".

Los encargados de presentar el acuerdo fueron el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger.

Hoy, el Presidente viajará rumbo a Quebec, donde participará de la cumbre del G-7 -que integran Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido-, y ahí se reunirá con la titular del FMI, Christine Lagarde.