Tras sellar el acuerdo por el crédito stand-by de 50 mil millones de dólares con el FMI y con el objetivo de reducir el déficit, el Gobierno se dispuso a acelerar el recorte del Estado en 86 entes descentralizados, entre algunos de los cuales se encuentran la Anses, la AFIP, el PAMI, el INTA, el Conicet, Parques Nacionales y la Biblioteca Nacional.

Esto forma parte del plan de reducción del déficit fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a partir del cual habrá un anuncio de un ajuste del 25% en la planta de la estructura de cargos jerárquicos de los 86 organismos públicos descentralizados.

Cabe recordar que ya se habían reducido en un 25% los cargos jerárquicos en la administración pública nacional, que abarcaba la Presidencia, la Jefatura de Gabinete y los 20 ministerios. Así, se redujeron, más de 1000 cargos públicos jerarquizados y se ahorraron $1450 millones, según fuentes oficiales.

Si bien es cierto que para el agujero fiscal que sufre la economía Argentina esa reducción no es sustancial desde los números, se trató de un gesto simbólico de austeridad.

En detalle, hay una parte importante del presupuesto nacional asignado a gastos sociales, sueldos, planes y jubilaciones, que no se pueden tocar. Por eso, los rubros que podrían ser revisados son las transferencias no automáticas a provincias de gastos corrientes; la obra pública de la Nación y las provincias y los subsidios a la energía y el transporte.