Con unanimidad casi absoluta y un solo voto en contra, el Senado aprobó el acuerdo del pliego para que el empresario Fernando Oris de Roa se convierta en el nuevo embajador argentino en Washington formalmente, cargo que de hecho ocupa desde enero de este año, cuando fue designado por el presidente Mauricio Macri.

Oris de Roa defendió su pliego ante la Comisión de Acuerdos, que preside Rodolfo Urtubey (PJ-Salta), una semana atrás, en una exposición que duró cerca de una hora y que se desarrolló sin que mediaran fuertes polémicas.

Cabe recordar que el inmediato antecesor en Washington, Martín Lousteau, renunció a la embajada de la Argentina en Estados Unidos para competir con su espacio, Evolución, en las elecciones legislativas del año pasado en la Ciudad de Buenos Aires, enfrentando a Cambiemos en una confusa maniobra política, teniendo en cuenta que había sido parte del oficialismo representando al país con un cargo diplomático muy importante.

Más allá del respaldo de la administración de Donald Trump al gobierno de Macri, la relación entre la Argentina y los Estados Unidos atravesó tensiones en los últimos dos años. A principio de año, Washington anunció limitaciones a la compra de acero de diferentes países, entre ellos, el proveniente de la Argentina, y aranceles al aluminio y al acero como medida contra China que terminó afectando a la Argentina. La medida fue luego atenuada.

Ni bien conocido el acuerdo con el FMI, el presidente estadounidense volvió a enviar un mensaje de apoyo al Gobierno de Macri, ratificando que “está haciendo las cosas bien y en el camino correcto”.