La huelga de camioneros que frenó durante once días a Brasil causó una fuerte caída de la actividad económica. La baja fue la mayor desde el 2003, con una baja intermensual del 3.34%.

La decisión del sindicalismo afecto a sectores estratégicos de la economía, lo que se trasladó en la baja de un punto porcentual en las metas de crecimiento del Banco Central de Brasil. Para los analistas del mercado financiero el escenario es aún mas pesimista: cosideran que en el mejor de los casos Brasil crecerá al 1.5%, un 0.1% menos que el pronostico oficial.

La incertidumbre política, la figura de Lula y la fragilidad del gobierno para impulsar las reformas prometidas son variables que afectan la estabilidad de los mercados. “Nuestros candidatos están muy a la derecha o en la izquierda. Necesitamos alguno de centroderecha para seducir al mercado“ sostiene Manoel Garcia presidente de la OEB.