La senadora Cristina Fernández y la gobernadora María Eugenia Vidal encabezan la intención de votos de cara a las elecciones presidenciales 2019 con un 18% de votos cada una, según el último sondeo de Poliarquía.

Las escolta el presidente Mauricio Macri, con 15 puntos, mientras que los referentes del peronismo “racional”, el diputado Sergio Massa y el gobernador salteño Juan Marnuel Urtubey, ostentan una preferencia del 13 y 7 por ciento respectivamente.

Pero mientras ambas candidatas comparten idénticas intenciones de voto, se distancian mucho en relación a las percepciones de imagen negativa: Cristina también lidera en la encuesta de Poliarquía, con un 50%, mientras que Vidal se ubica muy por debajo, con un 29%.

De esta manera, la gobernadora se catapulta como la dirigente política mejor evaluada del país, y alimenta su potencial como candidata a Presidenta en caso de que la popularidad de Macri continúe viéndose afectada, que ostenta un preocupante 55% de imagen negativa sobre su gestión.

Según los encuestadores, la alianza Cambiemos libra tres batallas de cara a la consolidación de su sello: la crisis económica -que mina el financiamiento para sostener el gradualismo-, la reciente crisis de credibilidad por los aportes "truchos" en la campaña 2017, y finalmente una potencial ruptura del frente, con Carrió o la UCR.

El derrumbe conceptual de la Administración Macri se concentra en los indicadores económicos: por un lado, un 53% considera que la situación del país es negativa; por el otro, sólo un 17% cree que la situación genera es positiva.

La sensación se confirma en las inclinaciones a suspender decisiones de consumo de bienes durables: 7 de cada 10 no consideran que es un buen momento para comprar electrodomésticos y 8 sobre 10 opinan lo mismo sobre compras de autos o cambiar de casa. El 70% de los consultados cree que la inflación “aumentó mucho” y un 27%  cree que “aumentó moderadamente”.

Por otra parte, el PJ “racional” sigue en camino por encontrar un liderazgo a nivel nacional y una identidad propia respecto del gobierno y el kirchnerismo. La presencia en la escena política de la ex presidenta condiciona e incluso dinamita la posibilidad de una renovación en el peronismo.