Un estudio de la Universidad de San Andrés realizado en junio confirma que el Gobierno transita su peor momento desde que Macri asumió la Presidencia de la Nación.

La tendencia de la línea temporal de satisfacción o conformidad se repite de estudio en estudio: un pico máximo en octubre de 2017, momento de las elecciones legislativas generales, y una caída ininterrumpida hasta la actualidad. La encuesta de UDESA midió el punto álgido de octubre de 2017 en un 53% de satisfacción con la marcha general de las cosas, mientras que en junio del corriente año ese índice se ubica en el 26%.

El trabajo permite corroborar, asimismo, otra radiografía de Cambiemos a nivel nacional. El espacio, a pesar de su sistemática utilización de las redes sociales y el énfasis que se le da a la juventud en la agenda de gobierno, no ha logrado generar una buena imagen en el estrato más joven que hoy integra el mercado laboral. La encuesta de UDESA recurre a la popular denominación de “millenials” para referirse a estos jóvenes.

Territorialmente, no debería sorprender que el distrito donde mayor satisfacción genera la gestión Macri es Capital Federal. En CABA, un 12% de los encuestados definió que está “muy satisfecho” con la marcha general de las cosas. Esto es 6 veces más que lo relevado en Gran Buenos Aires, o 4 veces más que en la Patagonia, el NOA o la región Centro.

La satisfacción de las personas con el devenir actual de las cosas cayó sostenidamente en todos los niveles socio-económicos (NSE).

Según el relevamiento de UDESA, la clase media se estabilizó en abril en torno al 30% de satisfacción. La clase alta/media alta se presenta con una volatilidad mucho mayor, perdiendo el índice de satisfacción 20 puntos desde febrero a junio de este año (50% a 30%).

En tanto, la clase baja, en ningún momento de la línea que abarca desde septiembre de 2017 a la actualidad, deja de ser la que menor nivel de satisfacción presenta. Sin embargo, después de tocar un piso del 18% en mayo, el nivel de satisfacción de este estrato remontó 5 puntos en el relevo de abril.

El sondeo exhibe para junio un nivel de desaprobación de la gestión de gobierno del 53%, mientras que la aprobación es del 45%.

El punto positivo para el Gobierno es que el nivel de aprobación de la gestión acompaña en líneas generales al de satisfacción, pero se mantiene siempre por encima. En este sentido, si bien los encuestados manifiestan insatisfacción en líneas generales, la imagen del gobierno logra despegarse en 20 puntos del mal momento que transcurre el país (23% de satisfacción y 45% de aprobación).