El nuevo alza en los precios del combustible sería aplicado a partir del miércoles o jueves, según evaluaban las petroleras en un mercado completamente liberado y sin intervención del ministerio de Energía. Las empresas buscan con el aumento reducir el “atraso” del  20% en el precio de venta al público ya que los precios quedaron desfasados por el fuerte aumento del dólar y del barril de crudo a nivel internacional. Este último oscilaba entre los  58 y 60 dólares a principio del año y actualmente cotiza entre los 70 y 75.

En lo que va del año en nuestro país, la nafta súper y el gasoil se encarecieron 22% y ahora subirían otro 5%; mientras que los combustibles premium ya se incrementaron un 27% y ahora lo harían en otro 8%.

Con respecto a la electricidad, el Gobierno anunciará en las próximas horas un nuevo incremento para las tarifas de las empresas Edenor y Edesur, que operan en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Se trata de un nuevo cuadro tarifario para las empresas de distribución eléctrica que será la consecuencia de una nueva reducción de subsidios económicos en el marco del fuerte ajuste fiscal que impulsa la administración de Mauricio Macri.

 En tanto en las provincias  serán los gobiernos provinciales, que controlan a las empresas distribuidoras, las que deberán decidir el porcentaje de ajuste de tarifas de la distribución eléctrica.