Hoy a las 15 se reunieron en el café Tortoni referentes de los tres partidos que dieron vida a la coalición oficialista, no así el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y el líder de Evolución, Martín Lousteau, representantes del nuevo frente electoral.

Según trascendió, el acuerdo no implicará un "cogobierno" ni se unificarán los bloques legislativos en la Ciudad, sino que se acordará en un texto el armado de las listas a través del sistema "D Hont" con un piso mínimo del 15%.

Precisamente, ese piso fue uno de los principales puntos de negociación y en el radicalismo porteño lo consideran un triunfo: no sólo el PRO quería un porcentaje superior (un 22 por ciento) sino que la UCR entiende que podría convertirse en un número de referencia para las negociaciones en otros distritos.

Con este pacto quedarán establecidas entonces las reglas para una eventual interna entre Rodríguez Larreta y Lousteau para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad en 2019, aunque en materia de candidaturas no hay nada definido.

En este acta el radicalismo además se asegura que podrá llevar el candidato presidencial que defina Comité Nacional de la UCR, es decir que evitará que el PRO se reserve la boleta para la reelección de Macri en un escenario en el que descartan la unificación de las elecciones nacionales y las porteñas.

"Un Cambiemos fortalecido", es la consigna del nuevo frente "futuro", según señala el acta, en la que se constituye "una alianza transitoria de orden distrital a fin de participar en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias y en las elecciones generales a celebrarse en el año 2019 en todas las categorías de cargos ejecutivos y legislativos en los órdenes local, nacional y parlamentarios del Mercosur".