A las 7.20, cuando todavía faltaban 10 minutos para que abrieran los juzgados, sorprendió a todos la llegada de Ángelo Calcaterra, primo del Presidente.

El empresario aseguró haber entregado dinero a funcionarios kirchneristas para las campañas electorales de 2013 y 2015 y quedó como "imputado colaborador" en la causa por presuntas coimas en la obra pública.

Al presentarse en el juzgado de Claudio Bonadio, en los Tribunales Federales de Comodoro Py, Calcaterra indicó que pagó porque fue "apretado" por funcionarios del kirchnerismo para que aportara dinero para la campaña.

Fuentes de la investigación adelantaron que el empresario confirmó parte de lo escrito por el chofer de Roberto Baratta. Habló de "aprietes" y de "extorsión" de exfuncionarios. 

Se supone que el mecanismo era similar al relatado por otros ejecutivos de compañías importantes: desde el gobierno kirchnerista exigían retornos en efectivo para liberar los pagos por las obras públicas que estaban en marcha.

Tras su declaración, Calcaterra se convirtió en imputado arrepentido. Se sumó a la la lista del chofer Oscar Centeno y los empresarios Juan De Goycochea y Javier Sánchez Caballero.