El presidente de Boca y hombre cercano al presidente Mauricio Macri, Daniel Angelici, se postuló para conducir al radicalismo porteño a partir de diciembre de 2019, cuando cumplirá su segundo mandato en el club y ya no podrá aspirar a una reelección.

Angelici es uno de los blancos predilectos de la mayor garante de probidad del oficialismo, la diputada Elisa Carrió. “Lilita” lo ha señalado como operador político en Comodoro Py y lo ha denunciado por irregularidades impositivas respecto a sus negocios con el juego.

La tensión en la relación llegó al pico de que Carrió puso en duda su continuidad en el espacio si Angelici ganaba influencia en la UCR vía el Delegado del Comité Nacional del partido, Enrique "Coti" Nosiglia.

El rol crítico de Carrió dentro de Cambiemos sigue nutriendo al espacio de un mayor grado de transparencia. Fue ella, de hecho, quien dejó la frase más rimbombante del día al declarar que "no hay impunidad para nadie”. Ya había declarado y pedido acogerse a la figura del arrepentido Ángelo Calcaterra, primo de Macri.

Por lo pronto, está por verse la reacción de Lilita al anuncio de Angelici y si esto reanima las rispideces al interior de Cambiemos.

Actualmente, la UCR porteño es presidida por Guillermo De Maya. El dirigente radical mantiene un perfil alto al ser crítico tanto de la gestión del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larrata, como la del propio Macri. Asimismo, suele expresarse en disidencia con la conducción de su propio partido a nivel nacional.

Sobre esto último, destaca la inminente votación en la Cámara de Senadores de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. De Maya encabeza la posición del radicalismo porteño a favor de la aprobación y declaró en las últimas horas que la postura del bloque radical en el Senado “da vergüenza”.  

A pesar de su opinión extrema respecto a la posición de sus correligionarios, De Maya fue vehemente a la hora de negarse a conformar un bloque común en la Legislatura porteña en las negociaciones por el arribo de la coalición Cambiemos a la Ciudad de Buenos Aires.

Justificó su postura en poder mantener independencia para acompañar, y sobre todo criticar, margen de libertad que De Maya no parecería concederle a los senadores del radicalismo.

Con fuerza de obviedad llega el anuncio de Angelici tras cerrar Cambiemos en la Ciudad, seguido de unas negociaciones en las que destacaron los continuos desafíos públicos del radicalismo porteño conducido por De Maya.

En el escenario más bien incipiente que se abre tras el anuncio, la figura de Angelici presenta una envergadura mucho mayor a la de De Maya. Si Carrió tiene razón, a esto aún hay que sumarle que el presidente de Boca cuenta con el apoyo de uno de los principales armadores políticos del radicalismo, Coti Nosiglia.