Representantes económicos e industriales bonaerenses expresaron su preocupación por la caída del consumo y la compleja situación por la que atraviesan las pymes, según surge de una reunión del Nucleamiento Empresarial del Noroeste bonaerense y la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA).

Referentes de cámaras de comercio del interior de la provincia coincidieron que en el primer semestre del año se trabajó a pérdida; resaltaron en un comunicado que en algunos espacios comerciales se observó "mortandad de empresas y proyectos que preocupa" y que en julio se registró "una caída del 30% de la actividad en general" respecto del mismo mes de 2017.

Asimismo, los niveles de rentabilidad de los comercios bajaron fuertemente: en la totalidad de los rubros analizados se desplomaron las ventas, entre otras razones, por la imposibilidad de trasladar los aumentos de costos a los precios, la incertidumbre respecto al futuro, la inflación y la caída del salario real.

Las expectativas a futuro no son esperanzadoras ya que se espera que en los meses venideros el impacto negativo en el consumo continúe, agravado por las consecuencias del ajuste. Según un informe de la Asociación de Industriales de la Provincia de Buenos Aires (ADIBA) la perspectiva de ventas para este segundo semestre muestran que un 84% de los empresarios no esperan mejoras; el 46% de ellos cree que las ventas no variarán y el 38% estima que disminuirán.

Los directivos de las entidades realizaron un punteo de los principales problemas que afrontan todos los sectores: los costos energéticos (con horarios pico y flexibilización del tiempo de potencia), el costo fiscal y las tasas municipales.

A propósito, la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), entidad nacional que integra a la FEBA, recientemente advirtió sobre “una baja significativa” en la venta de minorista el mes pasado del orden del 5,8% interanual, y del 3,2% acumulado en los primeros 7 meses del año.

Desde FEBA se alertó sobre los niveles alarmantes de la baja de consumo y le solicitó a la AFIP y a ARBA la revisión de algunas disposiciones con la finalidad de alivianar la presión impositiva ya que "los costos empresarios hacen inviables los proyectos a futuro".