Procesarán al ex administrador federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, acusado de haber hecho uso de su posición para impedir que el empresario Lázaro Báez sea fiscalizado por la AFIP. Austral Construcciones, de Báez, habría tenido vía libre para emitir facturas truchas en proyectos de obra pública sin ser investigado por el organismo fiscal, y con la anuencia de Echegaray.

La decisión de confirmar el proceso fue adoptada por la Sala II de la Cámara Federal, adscribiendo a lo que ya se había decidido el juez federal Sebastián Casanello.

La acusación sobre Echegaray se sustenta en la supuesta maniobra de desarmar la seccional de Bahía Blanca de la AFIP, en 2012, para desviar la facturación apócrifa emitida por Báez a Mar del Plata, desde donde se durmió todo tipo de investigación.

El juez Casanello tomó una denuncia realizada en 2015 por la entonces diputada Margarita Stolbizer, quien aludió a la existencia de un entramado diseñado para evitar la fiscalización de Austral Construcciones.

En 2015, los entonces diputados nacionales Patricia Bullrich, Federico Pinedo y Laura Alonso habían denunciado a Echegaray por maniobras de encubrimiento a Báez. El caso quedó a cargo del ex juez federal Norberto Oyarbide, hoy retirado. Oyarbide declaró ayer en el marco de la causa de coimas en la obra pública que tiene a cargo el juez federal Claudio Bonadío.

En declaraciones a la prensa, Oyarbide evitó dar detalles porque impera el secreto de sumario sobre el expediente, pero en su declaración habló sobre presiones que recibió por parte de gente que le “apretaba el cogote” para sobreseer a Néstor y Cristina Kirchner en las causas de enriquecimiento ilícito que tuvo a su cargo.

Oyarbide está acusado por enriquecimiento ilícito y abandonó su cargo en 2016 envuelto en polémicas sobre su patrimonio y estilo de vida, no coincidentes con los ingresos que declaraba. Entre estos lujos se destacaban un anillo valuado en 250 mil dólares y almuerzos diarios en restaurantes de Puerto Madero en los que ex magistrado debería haber dejado su salario mensual como juez para poder afrontarlos.

A su vez, el nombre del excéntrico jurista figura en los cuadernos de Oscar Centeno como uno de los que recibió dinero de las coimas, por lo que debió declarar ante el juez Claudio Bonadio en Comodoro Py.

Cabe mencionar que Echegaray tuvo un paso más bien fugaz por la Auditoría General de la Nación, de donde fue destituido al ser procesado también por Bonadio por falso testimonio y violación de secreto, tras haber denunciado en 2014 a Alfonso Prat-Gay como parte de una maniobra de lavado de dinero por medio de la cuenta que tenía Amalia de Fortabat en el HSBC de Suiza.

El ex administrador federal había llegado a ese cargo envuelto en polémica tras ser designado por el cupo que otorgado a la oposición de acuerdo con la normativa que rige al organismo.