Según un estudio de la consultora Analogías, más de dos tercios de la población de la provincia de Buenos Aires relevada expresó que la situación económica empeoró en los últimos dos años. Este punto realza la tendencia que se destaca en los sondeos a nivel general: el Gobierno se juega su continuidad en el campo económico.

En el último mes, la administración del Presidente Mauricio Macri logró contener la caída de imagen que se acentuó a partir de la corrida cambiaria de mayo. Sin embargo, el magro logro obtenido se limita sólo a haber dejado de caer, pero aún no asoma un repunte ni en las expectativas de la población ni en su consideración del Gobierno.

La desaprobación del Gobierno se percibió en el 63% de los encuestados, mientras que la imagen negativa de Macri se mantiene en torno al 60%.

La dirigente política con mejor imagen del país al momento, la gobernadora María Eugenia Vidal, presenta desde julio por primera vez una mayor proporción de imagen negativa que positiva. Esto se debe al contexto de malestar económico, a la que se sumó la trama de los aportantes truchos durante la campaña electoral.

Este último dato debe ser leído a la par de la mayor preocupación que expresaron los votantes de Cambiemos: la corrupción.

El momento elegido para realizar la encuesta fue en plena eclosión de la trama de los cuadernos de las coimas. A partir de este dato, las preocupaciones expresadas entre el electorado de Cambiemos puede deberse a cualquiera o a ambos temas.

Por ejemplo, un aspecto por destacar del estudio es que la mitad de los que eligieron a Esteban Bullrich como su candidato en las elecciones legislativas del año pasado manifiestan que hoy no volverían a darle su voto a Cambiemos.

A nivel general, se mantiene como principal preocupación de los bonaerenses justamente la problemática donde más dificultades presenta el Gobierno: la inflación y los aumentos de tarifas. Esta opción fue elegida por el 36,8% de la muestra.  

Si bien el análisis sólo comprende a la provincia de Buenos Aires, el estudio revela que en un escenario de balotaje la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se posiciona 10 puntos por encima del presidente Mauricio Macri. De este modo, el 39,3% elegiría a CFK, un 29,1% a Macri, el 11,5% no votaría y el 20,1% no sabe.

Los porcentajes de indecisos y de quienes manifiestan que no votarían se mantienen altos, expresando la distancia real a los comicios pero también cierto hastío con la clase política en un contexto de sostenidas malas noticias.

Si bien el ejercicio se realiza en el peor momento del Gobierno y en la jurisdicción que le resulta más favorable a Cristina Kirchner, los 10 puntos de diferencia que la senadora mantiene con Macri y la caída de la imagen de Vidal son causantes de preocupación para el oficialismo.