Tras la eliminación del Fondo Sojero por decreto presidencial, los jefes municipales, principalmente los de la oposición del conurbano nucleados en la Federación Argentina de Municipios, pusieron el grito en el cielo. Los gobernadores no se quedaron atrás en sus reclamos, pero salieron beneficiados por sobre los intendentes con la resolución que tomó la Casa Rosada.

Rogelio Frigerio, ministro de Interior, confirmó que se habilitará una línea de créditos blandos a través del Fondo de Garantías de Sustentabilidad o el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional para compensar los recursos que no entrarán en los municipios este año.

La mala para los jefes municipales es que será la autoridad provincial quien administre los recursos que se habilitarán mediante esta vía. Esto es un traspié para los intendentes opositores a la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quienes ayer se habían movilizado a la Casa Rosada para pedir una audiencia con el Presidente Mauricio Macri, sin éxito.

Frigerio tiene un rol principal por estas horas en la negociación del presupuesto para el año próximo con las Provincias en un contexto en el que el Gobierno nacional se propuso lograr el déficit 0 para el año próximo. Ante esto, la gran cantidad de recursos que se movilizaban a través del Fondo Sojero para obras públicas se puso sobre la mesa en las negociaciones.

Si bien autoridades provinciales y municipales lograron destrabar una compensación, el panorama de los intendentes es que deberán trabajar políticamente para hacerse con recursos que a otrora entendían como un “derecho adquirido”.