Tras el destemplado reclamo al gobierno nacional que realizó el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín De La Torre, ambas administraciones ensayaron hoy una serie de gestos de distensión en busca de dar por superada la tensión, que incluyeron por un lado, una inusual participación del jefe de Gabinete, Marcos Peña en una reunión del equipo de María Eugenia Vidal. Por otro lado, el ministro Frigerio recibió el día de ayer a un grupo de intendentes bonaerenses en un día más que caliente, con el debate por el presupuesto afectado por los incidentes frente al Congreso. 

"No es razonable que al dinero que generan los bonaerenses lo reparta el ministro del Interior (Rogelio Frigerio) con los gobernadores a espaldas de la provincia", había dicho  De La Torre el martes, en una crítica directa al modo en que Nación acordó con mandatarios opositores un presupuesto que transfiere un fuerte ajuste al tesoro bonaerense.

Las declaraciones se dieron luego del planteo de Vidal para que se indexe el Fondo del Conurbano, una manera de atenuar aquel ajuste en por lo menos $19 mil millones, que no fue incluido por el Ejecutivo nacional en el proyecto de presupuesto, que tampoco confirmo si remitirá los fondos vía decreto, lo que ya había generado rumores de tensión entre ambas administraciones, que ahora se reavivaron.

Por eso, la presencia de Peña en La Plata fue interpretada con un gesto explícito de distensión, pese a que había sido acordada semanas atrás, cuando lo que arreciaban eran las versiones sobre un deterioro de su vínculo con Vidal. Peña estuvo dos horas con el gabinete bonaerense, son hablar del presupuesto. Trazó, eso sí, un optimista escenario económico y electoral para 2019.  

En el encuentro de Frigerio con los jefes comunales, en un comunicado oficial, Interior señalo que en la reunión "se destacó el trabajo en conjunto entre la Nación y el gobierno bonaerense" y "se ratificó el acompañamiento del presidente Mauricio Macri a la gestión de los intendentes".