La estabilidad monetaria y la caída de la actividad marcan hoy la coyuntura económica argentina, según economistas de diferente signo consultados.

Aldo Abram, economista de la fundación Libertad y Progreso, la decisión del Banco Central de suspender la emisión de pesos apunta a una "estabilidad monetaria" mediante la reducción de la demanda de dólares

Para su colega Alejandro Robba, ex funcionario del Ministerio de Economía durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, la política de altas tasas de interés para contener fuertes alzas de la cotización del dólar explica la fuerte caída que refleja el nivel de actividad.

Libertad y Progreso, es una fundación creada con la fusión del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (CIIMA-Eseade), Foro Republicano y Futuro Argentino, todos sustentados en la escuela neoliberal.

Robba es coordinador académico de la Licenciatura de Economía de la Universidad Nacional de Moreno luego de trabajar en el Ministerio de Economía y Finanzas entre 2009 y 2011. El Gobierno "lo único que está privilegiando en este momento es la contención del tipo de cambio", declaró Robba. 

"Más allá de esto, el mal está hecho porque el dólar al haber llegado a $ 42, da una proyección de inflación para el año del 45% y si bien retrocedió y se ubicó debajo de $ 38, los precios quedaron instalados con el costo anterior", enfatizó.

A su vez, Abram sostuvo que "la caída que registra el nivel de actividad es consecuencia de no haber asumido sacrificios muchísimos mayores cuando era necesario hacerlos, o sea a principios de este gobierno".

"Los argentinos tenemos la tendencia a postergar resolver los problemas esperando que se resuelvan mágicamente. Si uno mira las siete décadas pasadas y se identifican todas las crisis que tuvimos, fue por haber tenido en ese momento un gasto del Estado excesivo y una dirigencia que no estaba dispuesta a asumir el sacrificio de costo social que significa reordernarlo", agregó.

El economista de la fundación Libertad y Progreso apuntó que "en un contexto económico tranquilo, sin nada que pueda ser disruptivo como una crisis política, el programa monetario tiende a estabilizar el valor de la moneda por el sencillo motivo de que se deja de emitir"

"Hasta mediados del año que viene, el compromiso es que no va a crecer la base monetaria y eso implica que no debería haber motivo para que nuestra moneda pierda valor", apuntó Abram.

Robba advirtió que "el objetivo de sostener el tipo de cambio con una tasa de interés de más del 70% para la absorción de los pesos que andan dando vuelta, es un mazazo para el sector productivo".  En tanto, Abram remarcó que entre 2016 y 2017 el Banco Central "venía emitiendo pesos a tasas de entre 30 y 40% interanual", por lo que resultó "lógico que la gente -como sucedió a principios de año- no quisiera tener más pesos en su bolsillo".

La forma de resolver este cuadro de situación "es generar estabilidad monetaria, porque sin estabilidad monetaria cualquier otra solución no se puede hacer", sostuvo el economista liberal, para quien "el exceso de Estado es el problema madre".

"Por eso estamos mirando con tanta atención a nuestros políticos, a ver si siguen siendo tan irresponsables como en las últimas siete décadas", puntualizó Abram.