En medio de fuertes tensiones entre el Gobierno y la Iglesia Católica, que fueron en crecimiento desde la misa que encabezó en Luján el arzobispo Agustín Radrizzani con la participación de Hugo Moyano y otros referentes políticos, el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Oscar Ojea, firmó hoy un comunicado en el que habla de una "crisis social y económica" que va "resintiendo la confianza política".

La homilía, difundida por la Iglesia, habla de un año "sumamente difícil" con situaciones "complejas y conflictivas"; entre las que enumera "la habilitación del debate sobre el aborto", el "fenómeno de las apostasías", las "denuncias de abusos" y "los ataques a la persona del Santo Padre" de un modo que "no tiene precedentes".

"Todo esto hemos vivido en medio de una crisis social y económica que golpea a todo el pueblo argentino, y que va resintiendo la confianza de la dirigencia política aumentando el mar humor social, el enojo y la intolerancia que hace muy crispada la convivencia", advierte el duro documento de la Conferencia Episcopal.

En este marco, según Ojea la Iglesia puede "reaccionar de varias maneras": con "la ira, el enojo y la victimización", o con "la parálisis y la inmovilidad"; aunque sugiere la "humildad".

"El texto de hoy nos mueve a renunciar al reconocimiento y a concentrarnos en nuestra tarea evangelizadora esencial", señala. Y agrega: "Tenemos que aprender a desprenderlos de un reconocimiento social que los obispos teníamos en otro tiempo y que vamos dejando de tener".

Asimismo, Ojea llama a tener "coraje". "Hoy más que nunca debemos cuidar y defender la unidad de nuestro Episcopado, buscando plantear de frente nuestros acuerdos y desacuerdos" en un "tiempo de diálogo sincero".

En un fragmento del comunicado, la Conferencia Episcopal considera que las crítica al Papa Francisco generan una "escasa difusión de su pensamiento y de su práctica". "Esto se extiende a la Iglesia toda ya que pareciera que decir algo bueno de ella no es políticamente correcto", agrega.

 El escrito fue difundido en el marco de la 116° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, en la que los obispos abordaron distintos temas relacionados a la pastoral.