El Bloque Justicialista del Senado que encabeza Miguel Pichetto votó de manera dividida el Presupuesto 2019 y dejó expuestas las fisuras que afectan a la bancada peronista y que se relacionan con la postura frente al Gobierno tanto del bloque como de los gobernadores.
El interbloque Argentina Federal (cuya columna vertebral es el Bloque Justicialista) tiene 22 senadores, de los cuales 12 votaron a favor del presupuesto, 9 lo hicieron en contra y 1 se abstuvo, que fue el correntino Carlos "Camau" Espínola.
Quienes rechazaron el proyecto fueron los formoseños José Mayans y María Teresa González; los pampeanos Norma Durango y Daniel Lovera; el chaqueño Eduardo Aguilar; los chubutenses Alfredo Luenzo y Mario Pais; el santafesino Omar Perotti y el jujeño Guillermo Snopek.
Esa división a la hora de votar ya se había anunciado en los días previos, cuando Mayans encabezó una rebelión interna apoyada en el reclamo de restablecer el Fondo Federal Solidario o "Fondo Sojero" que el Gobierno eliminó por decreto.
La crisis (que contó con una pelea pública entre Mayans y Pichetto en un debate de comisión y frente al ministro del Interior, Rogelio Frigerio) tuvo su punto más alto un día antes de la votación del presupuesto, cuando los tucumanos José Alperovich y Beatriz Mirkin, anunciaron su salida del bloque.
Ambos senadores indicaron además que pasarían a formar un interbloque con el Frente para la Victoria-PJ que lidera la ex presidenta Cristina Kirchner, donde también se ubicaría Fernando "Pino" Solanas, de Proyecto Sur, según declaró esta semana.
Tras la salida de los tucumanos (que está relacionada con la decisión de Alperovich de competir, del brazo del kirchnerismo, contra el gobernador Juan Manzur, ex delfín que se quedó con el peronismo local y el cargo) Pichetto y su tropa contuvieron otras posibles fugas.
Lo que evitó que la bancada se rompiera fue la necesidad de retener los dos lugares que ostenta el justicialismo en el Consejo de la Magistratura, dado que la división oficial les hubiera hecho retroceder frente a Cambiemos, que hoy tiene sólo una de las tres sillas de ese organismo judicial.
Por esa razón ni los más "rebeldes", como Mayans y González, (ambos leales al gobernador formoseño Gildo Insfrán) ni los que más seguido se diferencias de Pichetto, como el chubutense País, abandonaron la bancada y la división se expresó únicamente en la votación del presupuesto.
De hecho, este jueves se formalizó la elección de los senadores para el Consejo de la Magistratura y el Bloque Justicialista no solo retuvo los dos lugares, sino que designó a Pichetto en uno de ellos, lo que contó con la adhesión de toda la bancada, incluidos los que votaron en contra del presupuesto.
Y es que las fisuras en el bloque tienen que ver más con el posicionamiento público frente al Gobierno: senadores como Perotti y Luenzo, por ejemplo, vienen hace meses pidiendo un rol de oposición más dura y menos negociadora.
Por otro lado, la tensión interna se vincula también al posicionamiento de cada gobernador, como lo demuestran los casos de Insfrán y del pampeano Carlos Verna, dos de los mandatarios más enfrentados con el presidente Mauricio Macri.
Se agrega a ello que tanto Espínola, como Perotti, Pais y Luenzo no responden a ningún gobernador, lo que les otorga mayor autonomía dentro de un interbloque donde incluso el presidente no tiene terminal política en la provincia, lo que lo deja ubicado en el papel de delegado de los mandatarios provinciales, con los que la relación va variando según el contexto.
Por ello, los allegados a Pichetto celebraron este jueves su victoria en la pulseada por el Consejo de la Magistratura con el respaldo de casi todas las bancadas que integran el interbloque, como una suerte de muestra de que el rionegrino sigue teniendo buen vínculo con parte de los gobernadores peronistas.
El Senado sancionó la Ley de Presupuesto con 45 votos a favor, 24 en contra y la abstención de Espínola, mientras que la adenda al Consenso Fiscal obtuvo 48 positivos y 12 negativos.

Buenos Aires, 15 noviembre (NA)