El conurbano es un territorio de contrastes en lo que respecta a las oportunidades que tienen quienes habitan en cada uno de los 24 municipios que lo componen. Un estudio confirmó que el promedio de "progreso social" es "medio", y que el nivel de desarrollo está condicionado, en gran medida, por la ubicación de las comunas: existe una enorme brecha entre las que se encuentran en el primer cordón del conurbano en relación a las del segundo cordón.

Así lo reveló un reciente estudio, que midió el Índice de Desarrollo Social (IPS), a partir de una novedosa variable que no tiene en cuenta sólo lo económico, y que entiende que el ingreso no es la única medida con la cual se puede determinar la calidad de vida de las personas.

"En los 24 partidos del Conurbano Bonaerense viven 10.894.664 personas, lo que representa el 25% de la población del país y el 64% de la población de la provincia de Buenos Aires", detalla el estudio.

Los responsables del informe son el Ministerio de Desarrollo Social bonaerense, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), la Fundación Avina y el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), que en conjunto conformaron "La Red de Progreso Social".

En rigor, el IPS es una herramienta que permite medir las necesidades sociales y medioambientales. El desempeño relativo de estas unidades territoriales se determina a partir de un conjunto de indicadores reunidos en tres dimensiones: Necesidades Humanas Básica; Fundamentos de Bienestar y Oportunidades de Progreso.

De acuerdo al informe, el conurbano presenta un nivel medio progreso social y alcanza los 47 puntos sobre una escala de 100 posibles. Además, muestra niveles similares de desarrollo por dimensión: 49 puntos para la dimensión Necesidades Básicas Humanas, 48 puntos para la dimensión Fundamentos de Bienestar y 42 puntos para la dimensión Oportunidades.

 Brecha por ubicación

 En tanto, del estudio se desprende un dato novedoso: los municipios del primer cordón del conurbano tienen en promedio 9 puntos y hasta 45 más en el IPS que los municipios del segundo cordón.

Pero mientras las diferencias entre los anillos del conurbano son significativas, no parece observase el mismo patrón al agrupar los municipios según su ubicación geográfica respecto a la Ciudad de Buenos Aires. La creencia popular indica que el norte del conurbano es rico y desarrollado. Sin embargo, esa consideración no se sostiene en los datos, en tanto las dos puntas de la distribución del IPS se ubican en el norte.

De acuerdo al IPS, en el conurbano hay: tres municipios con alto nivel de progreso social; ocho municipios con niveles medios altos; siete municipios de nivel medio bajo; y seis municipios con bajos niveles de progreso social.

Esta primera medición del IPS, sobre datos recogidos durante 2017, encontró que los municipios con mayor desarrollo son Vicente López, San Isidro, Morón, Avellaneda, San Fernando y Tres de Febrero, que pertenecen al primer anillo del conurbano, mientras que en la otra punta de la distribución se encuentran Almirante Brown, Malvinas Argentinas, Esteban Echeverría, Merlo y José C. Paz, todos municipios pertenecientes al segundo anillo.

Entre el distrito con mejor IPS y el peor hay más de 25 puntos de diferencia. Y mientras que el 42% de los municipios presentan un índice agregado mayor al promedio para el conurbano, el 50% se encuentra por debajo de ese promedio.

El ministro de Desarrollo Social, Santiago López Medrano, calificó al conurbano como "asimétrico" y advirtió que "con pocas cuadras de diferencia, hay realidades antagónicas y muy visibles".

En ese sentido, señaló que en el conurbano, "una calle separa un barrio de chacras y campo de polo, de un asentamiento, de grandes basurales". Y añadió: "Es impresionante ver algunos barrios sin un espacio verde. Sobre todo en los asentamientos, hay mucha densidad, cuadras y cuadras, y no hay una cancha ni una placita. Eso requiere el acompañamiento de la infraestructura de Estado".

Así, destacó que "hay distritos que, probablemente, en el nivel de ingreso no estuvieron tan mal, pero al hacer el índice con varias dimensiones, desde el acceso a servicios básicos, la educación y la percepción de seguridad, dan por debajo del promedio".

"Sin gestión articulada"

 El informe explica que el progreso medio de las comunas y la enorme brecha entre las oportunidades de quienes habitan en el conurbano se debe a un "gran crecimiento poblacional" experimentado en los últimos 30 años, lo que no fue acompañado por servicios ni infraestructura, así como también a la falta de gestión articulada que centralice la implementación de políticas públicas.

"El conurbano no posee ninguna estructura político-administrativa o legal que centralice la implementación de políticas públicas", añade el informe. "Por el contrario, intervienen con mayor o menor grado de coordinación el gobierno nacional, el de la ciudad de Buenos Aires, el provincial y el de los municipios que lo componen, lo que produce como resultado la ausencia de una mirada integral" sobre el territorio, amplía.

López Medrano consideró que "una de las cosas más interesantes del proyecto es que abre la cabeza sobre qué implica el progreso social". Y señaló: "Hace seis u ocho años, no se hubiese tomado la discriminación ni la percepción de transparencia en el Estado. No se consideraba que impactaran en el progreso social. La política social no es solo la ayuda con un plan o a un comedor. Si hay dos familias que reciben 100 pesos por mes, pero una tiene pavimento en la puerta, cloacas, acceso a la salud, sistemas de seguridad pública efectiva y espacio verdes, su nivel de desarrollo es sin dudas mejor, y no va a importar que la otra familia reciba 120 pesos, porque su calidad de vida va a ser menor", finalizó.