‘‘Moreno es un distrito analógico al cual no llegó la modernidad“, afirma un operador bonaerense que acompaño a Florencio Randazzo en su gestión como ministro del Interior y hoy pulula en el lejano oeste.

Sus palabras evidencian que la estrategia digital de Cambiemos no logró permear en el distrito que inició los saqueos contra De la Rúa en el 2001. Las gestiones nacional, provincial y municipal tienen un denominador común: son ampliamente desaprobadas por la mayoría de los vecinos.

Solo el 13% aprueba al presidente, 29% a la gobernadora y 14% al intendente. Moreno es una expresión manifiesta del fracaso de la política argentina.

En términos de imágenes nada parece variar sustancialmente. El 12% de los vecinos tiene buena imagen del presidente Mauricio Macri mientras que el 84% lo rechaza, Maria Eugenia Vidal tiene una imagen positiva del 29% y una negativa del 60%, mientras que los números favorables de Festa son del 15% y los negativos se alzan al 70%.

El panperonismo parece sentirse cómodo en Moreno. la ex presidenta Cristina Fernandez de Kirchner tiene una imagen positiva superior al 70% y Sergio Massa de más del 40%. Son los únicos dirigentes con ratios de imagen favorable.

La intención de voto también parece favorable para los sectores justicialistas, de presentarse Cristina Fernandez de Kirchner alcanzaría un 56% y Sergio Massa un 14%. El presidente Mauricio Macri un escuálido 8%.

En la franja de gobernador de la provincia de Buenos Aires, la actual mandataria lograría un 24%, pareciera insuficiente si sumamos a los precandidatos del peronismo: 23% para Axel Kicilloff, 13% para Felipe Solá y 12% para Martín Insaurralde.

En el ámbito local el único referente que puede poner en jaque el desencanto ciudadano con Festa es Anibal Asseff, el histórico vecinalista cuenta con imagen positiva superior al 24% y es el preferido de los vecinos con un 20% de intención de voto con un techo que lo eleva al 31%. El intendente apenas cuenta con 12% de intención de voto.

La elección nacional y provincial parece estar resuelta, resultarán vencedores los candidatos más cercanos a Unidad Ciudadana. La incógnita a resolver es si Anibal Asseff tendrá la flexibilidad suficiente para reemplazar a un intendente que solo puede mantenerse en el cargo si la oposición se lo permite.

La ciudadanía ya decidió darle la espalda, dependerá de la política acercarse a las necesidades del electorado y plasmarlo en un acuerdo amplio y pragmático que permita hacerse del municipio.